viernes, 27 de mayo de 2011

Flor marchita

Va pasando el tiempo y no nos damos cuenta de las cosas que echamos a perder, de los momentos que no aprovechamos sabiendo que no volverán. Al comienzo de nuestra vida no pensamos en el mañana, solo nos englobamos en el presente pensando que la vida es larga, que aún tenemos tiempo de hacer todas aquellas cosas que rondan nuestras cabezas.
Los juguetes, los dibujos o el pasar la tarde con sus amigos son los únicos deseos de un niño que no ha descubierto la realidad, que no ha podido ver lo que hay detrás de se muro que cierra su pequeña imaginación.
Cuando creces te das cuenta de que la vida pasa cada vez más rápido, con 15 años lo único que te importa es estar con tus amigos, empiezas a descubrir y a sentir cosas que no habías experimentado nunca y al ser nuevas para ti, tu cuerpo se llena de euforia e intentas vivir la vida al máximo. La gente de tu alrededor te avisa de los errores que puedes cometer pero tú estas tan ciego  que no te das cuenta de que ese camino es el erróneo. Finalmente tras la ilusión y la diversión llega el batacazo y tras unos cuantos empi9ezas a madurar y a entender en qué sentido gira el mundo en el que vives, te das cuenta de que para conseguir algo en esta vida tienes que luchar  y saber los pasos correctos a seguir. Con el paso del tiempo tu vida se hace monótona, crees que todos los días son iguales y dejas que el tiempo pase sin apenas hacer nada, Tras varios años ya sabes todo lo necesario para vivir día a día pero es demasiado tarde porque como una flor marchita tu cuerpo a perdido la fuerza y lo único que le queda es esperar a la muerte  recordando aquellos momentos vividos y lamentar todo el tiempo que echaste a perder.

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